El tiempo te pondrá a prueba: ¿estarás a la altura?

Descubre Take Time, un juego cooperativo único de comunicación limitada.

Take Time es un juego de cartas cooperativo que te sumerge en una aventura fuera de lo común, donde cada desafío se desarrolla en un universo visual único. Los jugadores avanzan juntos a través de una serie de mundos, cada uno vinculado a un momento clave de un viaje simbólico, desde el «Despertar» hasta el «Renacimiento».

Alexi Piovesan y Julien Prothière no se limitaron a crear un juego de estrategia: crearon un viaje colectivo, una invitación a tomarse el tiempo para reflexionar, comunicarse, comprenderse y confiar en el equipo. En cada partida se enfrentarán a nuevas restricciones, nuevas formas de pensar y deberán ajustar constantemente sus decisiones para avanzar juntos.

Cada reloj renueva la experiencia. Detrás de su aparente sencillez se esconde un desafío único, diseñado para poner a prueba su capacidad de anticipación, su escucha mutua y su habilidad para pensar como un solo grupo. Take Time pone en valor el intercambio, la observación y la toma de decisiones colectiva. Es un juego que apuesta por la cohesión del equipo y el ingenio compartido.

Un juego cooperativo accesible, inmersivo y rejugable

Con sus reglas evolutivas y su progresión lineal, Take Time ofrece una experiencia que se adapta a su ritmo. Superen los 40 desafíos, vuelvan a intentar aquellos que más se les resistan o repitan sus favoritos para perfeccionar su estrategia.

La rejugabilidad es parte fundamental del sistema de juego: cada desafío ofrece diferentes maneras de abordarlo y cada equipo desarrolla su propia forma de responder. Ya sea que jueguen en familia o entre aficionados a los juegos de mesa, Take Time ofrece partidas siempre diferentes, marcadas por el descubrimiento, la coordinación y, en ocasiones, ese fracaso necesario que los impulsa a intentarlo de una manera diferente.

Y más allá de sus mecánicas, son las ilustraciones impactantes y evocadoras de Maud Chalmel las que dan a cada desafío una atmósfera única. El reloj no es simplemente una herramienta: es el escenario de una misión por cumplir, una puerta hacia un universo tan atractivo visualmente como estratégico.